Reflexiones Pastorales

Isaías 35:1-4

Isaías 35:1-4 (RV60)

35  Se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo se gozará y florecerá como la rosa.

Florecerá profusamente, y también se alegrará y cantará con júbilo; la gloria del Líbano le será dada, la hermosura del Carmelo y de Sarón. Ellos verán la gloria de Jehová, la hermosura del Dios nuestro.

Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles.

Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.

Reflexión

¿Se han convertido tu vida, tu hogar, tus finanzas en un desierto? ¿Es tu vida espiritual un desierto? ¿No hay deseos de orar? ¿De servir al Señor? ¿De ofrendar para El?

¿No hay deseos de ir a la iglesia? ¿No hay fruto? ¿No hay prosperidad? ¿No hay paz? ¿No hay vida? ¿No hay gozo? ¿No hay celebración? ¿No hay danza?

¿Por qué se convirtió tu jardín en desierto? ¿Te has preguntado? ¿Será que permitiste como Adan y Eva que  la serpiente entrará a tu jardín?

¿La culebra de apartarse del Señor? ¿La serpiente de la amargura, veneno y resentimiento en tu corazón?

¿Será que permitiste  que Satanás te engañara a dejar al Señor y a no creer la Palabra?

¿Será que Satanás te engaño con la propuesta de irse tu corazón tras la vanidad  y el placer de este mundo?  

Si eso ha sucedido...

Hoy puedes volver al jardín, Cristo vino a llevarnos al jardín nuevamente.

Decide salir de tus desiertos...

Decide cortar...

Decide arrepentirte...

Decide perdonar...

Decide cortar con tus ídolos...

Decide buscar a Dios y clamar al Único ue envía la lluvia de la bendición para que  esos desiertos florezcan nuevamente.

Decide doblar tus rodillas y levantar tus manos, para que así  brote la fuente de la vida en tu vida.

Volverás a reír...

Volverás a danzar...

Volverás a ver el fruto...

Volverás a ver la gloria  del Señor.

Solo Cristo nos vuelve  a llevar al Jardín.

En el huerto de Getsemani enfrentó la serpiente para  llevarnos al Jardín.

Satanás solo engaña y ofrece desiertos.

Decide creerle al Señor y a Su Palabra.

Ora y buscale.

No desmaye tu corazón, un día el desierto de tu alma florecerá.

Pr. Ruben Darío Ramírez