Reflexiones Pastorales

Salmos 139:23-24

Salmos 139:23-24 (RV60)

23 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos;

24 Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.

Reflexión

Esta no es la oracion del fariseo, quien oraba no para exponer su corazón delante del Señor, sino para ver el corazón de otros.

El fariseo busca que el Señor examine a otros, que el Señor examine a los demás pecadores: a los que  pecan contra el, a los padres que le fallan, a los amigos que le fallan, a los lideres y pastores que le fallan .

El fariseo no tiene nada que confesar al Señor, no tiene nada que examinar en su vida.

Esta es la oración del publicano.

El que se postra, el que ve su basura, el que esta preocupado por la condicion de su corazón.

Esta es la oración del que quiere sanidad en su alma, del que quiere libertad en su alma.

Esta es la oración del que esta preoccupado por sus caminos, por sus relaciones, por sus amistades, por las decisiones en su vida.

Al corazón contrito y humillado el Señor no desprecia, mas al altivo el Señor lo mira de lejos.

Encaminará a los humildes y a los mansos por Su camino.

Que tu oración no sea la del fariseo: Estoy sobrado y no necesito orar al Señor ni arrepentirme de nada.

Que tu oración sea la de David: Examiname a mi... Antes que los tumores del pecado maten mi alma, y antes que caiga al abismo.

Hoy decide ser libre y experimentar sanidad en tu alma, sal y rompe con  todo cautiverio.

En Cristo hay sanidad, libertad, perdon y vida abundante.

Pr. Ruben Darío Ramírez