Reflexiones Pastorales

Salmos 78: 1-4

Salmos 78:1-4 (RVR196

78  Escucha, pueblo mío, mi ley;Inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca.

Abriré mi boca en proverbios; Hablaré cosas escondidas desde tiempos antiguos,

Las cuales hemos oído y entendido; Que nuestros padres nos las contaron.

No las encubriremos a sus hijos, Contando a la generación venidzera las alabanzas de Jehová,Y su potencia, y las maravillas que hizo.

Reflexión

¿Cuál es el mayor legado que dejaremos a nuestros hijos?

¿La mayor herencia?

No es el dinero, No es la educación...

Nos hemos esforzado por dejarles cosas materiales y  siguen insatisfechos y vacíos.

Esta es una generación vacía: que busca en la droga y el placer y las cosas materiales satisfacción y quien llene sus vacíos.

¿Donde hemos fallado?

No hemos conocido la Palabra.

Esta es una generación que se levanto sin el Libro.

Es una generación a la cual se le encubrieron las Escrituras.

No podemos darle a conocer a los hijos la  Palabra que no conocemos.

No podemos dar a conocer la Palabra que no amamos y no buscamos.

Tenemos una responsabilidad grande con esta generación y con nuestros hijos: darles a conocer la Palabra.

La Palabra los hará sabios.

La Palabra les abrirá  las puertas de bendición.

La Palabra los pondrá en la ruta de la sabiduría.

La Palabra los exaltará.

La Palabra sera la fuante que llene el alma de nuestros hijos.

Buscala.

Amala.

Escudriñala.

Escucha la voz del Señor.

Esa es la mayor  herencia que puedes recibir y puedes dejar  a tus hijos.                        
[7:24, 6/9/2017] Claudia Botero: Que dejemos el mejor legado a nuestras generaciones, pasión por la Palabra                        
[7:42, 6/9/2017] Martha Gonzalez: Gracias pastor.