Reflexiones Pastorales

Mateo 16:26-27

Mateo 16:26-27 (RV60)

26 Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?

27 Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.

Reflexión

Los cristianos del primer siglo tenían  puesta la mirada en la venida del Señor, porque vivieron inconformes con el sistema injusto y opresor de la época, pero también porque no se adaptaron a los valores paganos de la época.

Por eso su esperanza estuvo puesta en El que regresará:

En El que hará justicia...
 
En El que pedirá cuentas...

En El que juzgará.

Hoy ya no lo esperamos, del tema ya no hablamos.

Seguramente estamos conformes con la época y nos hemos adaptado a los valores de la época.

Vivimos en la búsqueda de establecer el Reino de Dios aquí, y olvidamos  Al que nos dijo: "Mi reino no es de este mundo"

El que Lo espera, se sacrifica cada día.

El que Lo espera, no duerme.

El que Lo espera, no vive para acumular tesoros, porque es un administrador que tendrá que rendir cuentas, es buen administrador, es generoso.

El que Lo espera sabe  que al final tendra que  rendir cuenta de sus actos y sus acciones.

El que Lo espera  anhela ver Su gloria, porque no vive conforme con las glorias de este mundo.  

El que Lo espera, espera a que El haga justicia.

El que Lo espera, espera Su recompensa en El.

El que Lo espera, Lo espera todos los días como el hijo que espera que su padre regrese todos los días.

¿Lo esperas tu?

¿Donde tienes tu mirada puesta?

¿Te has adaptado a los valores y al sistema injusto y pagano de la época?

Pablo dijo: "No os conformeis a este  siglo sino transformaos por medio de la renovación  del entendimiento." (Romanos 12:2)

Ese día será para algunos glorioso y para otros sera un dia de angustia.

¿Como crees que será  para tu vida?

Pr. Ruben Darío Ramírez