Reflexiones Pastorales

Hageo 1:2-6

Hageo 1:2-6 (RV60)

Así ha hablado Jehová de los ejércitos, diciendo: Este pueblo dice: No ha llegado aún el tiempo, el tiempo de que la casa de Jehová sea reedificada.

Entonces vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo, diciendo:

¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta?

Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos.

Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto.

Reflexión

Si así como ponemos el corazón para trabajar y luchar por nuestro bienestar...   

Si así como luchamos por nuestra provisión diaria...

Si asi como luchamos para que nada falte en nuestras casas y a nuestros hijos...

Si de la misma forma como ponemos el corazón para edificar el templo del Señor...

Si de la misma forma  pusiéramos el corazón para servirle y buscar primero Su Reino...

Si de la misma forma decidiremos de corazón servirle en Su casa y tenerlo a El en primer lugar en todo...

Seguro no veríamos tanta insatisfacción en nuestras vidas.

No veríamos como el salario se nos va en saco roto.

No veríamos la oruga comiendo nuestras finanzas.

No veríamos la insatisfacción en la vida.

Buscalo a Él primero.

Decide honrarlo y amarlo con todo el corazón.

Decide ser parte de la construcción de Su templo como piedra viva.

Encuentra tu lugar en Su casa.

Apasionate por El, por servirle, Apasionate por lo eterno, lo que transciende en la vida.

Y el se encargara de tus necesidades.

El se encargara de lo que falta en tu casa.

El se encargará de  darte satisfacción gozo y sentido a tu vida.

El se encargara de tus necesidades afectivas, emocionales y físicas.

Meditemos en nuestras prioridades y en nuestros valores.

Meditemos donde esta nuestro corazón.

¿Cuál es tu saco roto en casa? ¿En tu vida?

El Señor quiere  transformar tu condición, si dejas que el ordene tu casa y tus prioridades.

Pr. Ruben Darío Ramírez