Reflexiones Pastorales

Mateo 14: 28-31

Mateo 14:28-31 (RV60)

28 Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.

29 Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.

30 Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: !!Señor, sálvame!

31 Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: !!Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

Reflexión

¿Qué es lo que nos mantiene a flote en medio de las tormentas de la vida? ¿Qué es lo que no nos ha dejado hundir hasta ahora?

Nuestra mirada puesta en Jesús, desde el día que El nos dijo ven y le seguimos nos hemos sostenido.

Seguramente has enfrentado tormentas, pero tu barca no se ha hundido, ¿Por qué algunos hoy se han hundido o se están ahogando?

Ahogando en sus depresiones, en sus temores, en sus soledades, en sus enfermedades.

Seguramente quitaron su mirada de Él, dejaron de escuchar su voz.

Seguramente pusieron su mirada en los vientos contrarios y adversos de la vida, los vientos contrarios de su economía, de los diagnósticos, de su salud, de sus problemas.

En la vida Cristiana están los que caminan en medio de las tormentas, sobre el mar de las tormentas y están los que se mantienen ahogando en las tormentas.

Los dos enfrentan tormenta, los dos nos caemos, pero están los que se levantan cuando claman al Señor y están los que se ahogan, están los que gritan Sálvame o están los que no buscan su gracia, su perdón y su misericordia para seguir a flote y prefieren dejarse hundir.

¿Donde estás?

¿Caminando sobre el mar o te estás hundiendo?

En el lugar que estés, no quites la mirada de Él, no dejes de creerle, no dejes de escucharlo, no pierdas tu fe y tu confianza que Él te sostendrá por su mano derecha.

Pr. Ruben Darío Ramírez