Reflexiones Pastorales

Salmos 92:10

Salmos 92:10 (RV60)

10 Pero tú aumentarás mis fuerzas como las del búfalo; Seré ungido con aceite fresco.

Reflexión

Todos anhelamos que el Señor nos aumente las fuerzas y ojalá como las de un búfalo.

¿Que hacen muchos para lograrlo?

Alimentarse bien, correr, hacer mucho ejercicio, cuidar el peso… Todo esto esta bien, es necesario, pero las fuerzas que habla aquí el  Salmista son espirituales, son las fuerzas que da el Espíritu Santo.

Todos los días, así como muchos son disciplinados para cuidar su cuerpo, deberíamos ir al gimnasio espiritual, recibir la unción fresca de la Palabra, recibir la unción fresca de la oración, confesar nuestros pecados para descansar el alma.

Todos debemos ir a buscar la bendición del Padre cada día y renovar nuestras fuerzas espirituales, lo que más debilita nuestro cuerpo y nuestra alma es el pecado no confesado al Señor, relaciones rotas con los hermanos, pesos que llevamos en el alma que no nos deja libre.

Eso cansa, nos quita las fuerzas, nos enferma y por mas que vayas al gimnasio a renovar tus fuerzas, sigues debilitado.

¿Ya fuiste al gimnasio espiritual? ¿Ya confesaste? ¿Ya te alimentaste de la Palabra? ¿Ya recibiste la unción del Espíritu fresca para este día?

La frescura de la unción sobre tu vida se siente donde quiera  que vayas, el aroma de Cristo se siente sin que tengas que abrir tu boca, es un aroma de amor, gracia, misericordia, perdón y compasión.

Que el aroma de Cristo se sienta donde quiera que vayas hoy porque tienes aceite fresco del Espíritu Santo.

Pr. Ruben Darío Ramírez