Reflexiones Pastorales

Jeremias 32:25

Jeremías 32:25 (RV60)

25 !!Oh Señor Jehová! ¿y tú me has dicho: Cómprate la heredad por dinero, y pon testigos; aunque la ciudad sea entregada en manos de los caldeos?

Reflexión

Esta pregunta la hace el Dios de toda carne.
 
Él que nos creo, Él que nos formo, Él que soplo aliento de vida sobre el barro.

¿Por qué creemos que hay cosas difíciles para el Señor?  

Somos vasos de barro, frágiles, que dudan cuando el barco en alta mar se sacude en medio de las tormentas, también no lo conocemos y por eso dudamos.

El Señor confronta al profeta: ante un panorama de devastación total ¿Cree que valga la pena invertir?

¿Vale la pena soñar que las cosas van a cambiar?

¿Será que el caos puede cambiar?

¿Que es lo que ves imposible en tu vida que quisieras que cambiara?  

¿Hay algo que al Señor le quede grande?

¿Hay una situación económica que el Señor  no pueda cambiar?  

¿Hay matrimonios que el Señor no pueda transformar?   

¿Hay relaciones que Dios no pueda restaurar?

¿Hay desiertos espirituales en tu vida  que Dios no pueda hacer florecer?

¿Hay algún caos en tu vida que el Señor no pueda ordenar - así como puso orden al caos del universo en Genesis?

Solo cree, construye una relación profunda con el Dios que conoció el profeta.

Jeremías lo conoció clamando en condiciones muy difíciles, Jeremías pago un precio alto por conocerlo y servirle.   

Yo no conozco al Dios de los imposibles, cuando todo es posible para mi.

No conozco al Dios que me saca de las tormentas, cuando no cruzo por tormentas.

No conozco al Dios que provee el pan de cada día,  si lo tengo asegurado por toda mi vida.

No conoceré al Dios que transforma mi caos, si veo todo en orden en mi vida.   

No conoceré el Dios de la gracia y la misericordia, si no reconozco mi condición de vaso frágil  de barro pecador.
 
¿Que Dios conoces? ¿Hay algo difícil para El?

Pr. Ruben Darío Ramírez