Reflexiones Pastorales

Salmos 84:1-2

Salmos 84:1-2 (RV60)

84  !!Cuán amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!

Anhela mi alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová; Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.

Reflexiones

¿Qué es lo que más anhela tu alma? ¿Las moradas de maldad? ¿La oscuridad? ¿Las amistades de las tinieblas?

Cuando el hijo prodigo dejo la casa del Padre y se fue a las moradas de maldad, solo encontró ruina y miseria.

Una evidencia de que eres hijo de Dios y que has nacido de nuevo, es que amas y Anhelas la presencia del señor y la comunión con su pueblo.  

¿Qué encontramos en la casa del Señor?

En su casa  hay plenitud de gozo, en su presencia esta la fuente de la vida y la salud física y emocional, está la fuente de poder para enfrentar la vida.

En su presencia hay gracia, hay perdón , hay amor y misericordia, todo esto encontró el hijo prodigo cuando regreso.  

Que como Ana, nunca te apartes de su casa, que termines el año en su casa y lo comiences en su casa.

El es Jehova de los ejércitos que combate por nosotros, quien nos ayuda a enfrentar las batallas de la vida.

Estar en Su presencia es estar también en el cuarto de guerra para ser adiestrados para las batallas que tenemos que enfrentar.    

Termina el año y comienza el año en las moradas del Señor y no lejos de su presencia en las moradas de maldad.

Pr. Ruben Darío Ramírez