Reflexiones Pastorales

Isaias 64:6-9

Isaías 64:6-9 (RV 60)

Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.

Nadie hay que invoque tu nombre, que se despierte para apoyarse en ti; por lo cual escondiste de nosotros tu rostro, y nos dejaste marchitar en poder de nuestras maldades.

Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros.

No te enojes sobremanera, Jehová, ni tengas perpetua memoria de la iniquidad; he aquí, mira ahora, pueblo tuyo somos todos nosotros.

Reflexión

Es el reconocimiento de nuestra condición y de nuestra naturaleza  pecaminosa el que nos  lleva a buscar al Señor  por misericordia.

Es el reconocimiento de que somos polvo, que somos vasos de barro, que nos lleva a depender de El - y postrarnos  ante El.

Es el reconocimiento de que no nos podemos justificar delante de El con ninguna de nuestras buenas obras o buenas acciones, ni con nuestra vida de santidad.
 
Esta condición es la que nos lleva a buscar el  mediador, el abogado: Jesuscristo.

Es el reconocimiento de nuestra condición pecaminosa la que me lleva a no juzgar a mi hermano y no lanzarle piedras.

Pues me tengo que considerar a mi mismo.

Mi condición me lleva a confesar mis pecados diariamente a Jesus, mi  abogado.

Me lleva a buscar el Padre todos los días, como niño.
 
A depender de El...

De Su amor, gracia y misericordia.

Mi condición me lleva a extender esa gracia que recibo a todos los que la necesitan.
 
"Pues de gracia recibisteis, dad de gracia."

Bendigamos al Señor Jesucristo, el Unico que  aplaco el enojo del Padre.

El que bebió la copa de la ira por nosotros.

Pastor Ruben Darío Ramírez