Reflexiones Pastorales

1 Pedro 5:5-6

1 Pedro 5:5-6 (NTV)

Del mismo modo, ustedes los más jóvenes tienen que aceptar la autoridad de los ancianos; y todos vístanse con humildad en su trato los unos con los otros, porque «Dios se opone a los orgullosos pero da gracia a los humildes».
Así que humíllense ante el gran poder de Dios y, a su debido tiempo, él los levantará con honor.

Reflexión

El orgullo es el primer pecado por el cual Adan y Eva fueron expulsados de la presencia del Señor.

El orgullo es rebelión a Su voluntad, es no sometimiento a Su Palabra.

El altivo cree que sabe más que los demás.

El orgulloso cree que no necesita de Dios.

No ve la necesidad de reconocer su pecado.

Como el fariseo, que era un religioso que sabia demasiado, pero que no se consideraba pecador y necesitado de Dios.

El Señor dice que el resiste al altivo, por más religioso que sea.

El humilde se humilla...

Busca ayuda...

El humilde confia...

El humilde ora...

El humilde se postra  delante del Señor, y espera en el tiemoo  que el Señor lo exalte...

El humilde pide perdón.

Te has preguntado por qué Dios no te ha exaltado en alguna area de tu vida?

Has anhelado ser exaltado?

¿Una respuesta a algo  que no ha llegado?

Para el altivo la respuesta de exaltación no llega.

Para el humilde que busca y espera en el Señor, la exaltación y la respuesta llegan en el tiempo de Dios.

El humilde espera postrado.

El altivo todo lo tiene  bajo su control y espera en sus propias fuerzas.

¿Eres humilde u orgulloso?

¿Estás cerca del Señor  o el Señor te resiste?

Pr. Ruben Darío Ramírez