Reflexiones Pastorales

Isaías 54:1-3

Isaías 54:1-3 (RV60)

54  Regocíjate, oh estéril, la que no daba a luz; levanta canción y da voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto; porque más son los hijos de la desamparada que los de la casada, ha dicho Jehová.
Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas.
Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas.

Reflexión

¿En qué tienda vives?

¿Una tienda oscura?

¿Estrecha?

¿Una tienda llena de basura?

¿Una tienda sola?

Uno vive en la casa  que uno mismo construye.

Uno vive en la casa  que uno mismo proyecta.

Muchos viven en casas oscuras, desoladas, deprimidas.

Algunas casas o tiendas son como las de los compradores compulsivos: llenas de basura.

La basura del odio...

De la amargura...

Del egoismo...

La basura de los asuntos no tratados ni sanados del pasado.

¿Cómo vive alguien así?

¿O es tu tienda, una casa donde el Señor ha venido a hacer morada contigo?  

¿Una tienda que el Señor limpió y lavó con Su sangre?

¿Una tienda con la luz de Su presencia?

¿Una tienda con la paz que solo Él da?

¿Una tienda con ventanas con vision y proyeccion en fe para el futuro?   

¿Una tienda llena de pan para todos los que invitas a comer a la mesa?

Una tienda donde hay  palabras de fe y esperanza, palabras de ánimo.

¿Es una casa llena de alabanza y adoracion?

Si en tu tienda el Señor no ha hecho su habitación, invítalo para que Él venga y la llene de Su paz, amor, gozo, celebración,  abundancia y multiplicación.

Uno vive en la tienda o la casa que uno mismo construye.

¿Cómo es tu casa?

¿Un cambuche  espiritual?

¿Un tugurio?

¿Una calle del cartucho?  

¿O una mansión espiritual?

Decide construir con el Señor.

Deja que El barra, sane, limpie, restaure, alumbre, amplíe y multiplique.

Pr. Ruben Darío Ramírez