Reflexiones Pastorales

Santiago 4:11-12

Santiago 4:11-12 (RV60)

Juzgando al hermano

11 Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez.
12 Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?

Reflexión

¿Dónde estoy?

¿En el banquillo de los acusados o en el tribunal del que acusa?

¿De cuál grupo hago parte?

¿Cuál es mi actitud en mi casa? ¿En el trabajo?  

¿En la iglesia?  ¿Con mis amigos?

¿Lanzo piedras o me las lanzan?

Moises, cuando lo acusaban, se postraba, no se defendia, el era manso, humilde de espíritu y el Señor se encargaba de defenderlo.

El Señor es defensor de los mansos y humildes.

Los humildes, sometidos a la Palabra y a la autoridad del Señor, no ejercen autoridad para juzgar y acusar.

Los humildes no se sienten dignos de atacar, juzgar y cuestionar la autoridad divina, mucho menos juzgar al hermano.

Los humildes no se levantan a juzgar, se postran a orar.

Los humildes interceden por sus hermanos en lugar de criticar a sus hermanos.

Los humildes aman y no odian, perdonan y no murmuran.

Los humildes son como el centurion: no son dignos de recibir gracia, perdón, misericordia y si la reciben, la extienden a sus hermanos.

De la medida que medimos, seremos medidos.

Por eso mejor extendamos gracia, misericordia y perdón, porque en esa medida la recibiremos.

Pr Ruben Darío Ramírez