Reflexiones Pastorales

Salmos 42:1-2

Salmos 42:1-2 (RV60)

Mi alma tiene sed de Dios

42  Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía.
Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?

Reflexión

¿TIenes esta sed de Dios? ¿Sed por su presencia?

¿Sed por conocerlo? ¿Sed por bogar mar adentro?

¿Sed por meterse en dimensiones más profundas con El?

El sediento clama, El sediento busca

EL sediento deja la orilla  de la comodidad, del confornismo y la pereza.

El sediento es Inconforme.

Considera una bendición y una gracia de Dios que puedas experimentar sed de Dios.

Pues los sedientos serán saciados de Su presencia .

Bienaventurados los sedientos porque ellos seran saciados.

Pero los que no son sedientos de Dios, porque buscan saciar su sed en fuentes erradas, en la eternidad nunca seran saciados.

Qué el Señor te bendiga con el  regalo  de tener sed de Dios.

Pr. Ruben Darío Ramírez