Reflexiones Pastorales

Salmos 130:1-4

Salmos 130:1-4 (RV60)

130  De lo profundo, oh Jehová, a ti clamo.
Señor, oye mi voz; Estén atentos tus oídos A la voz de mi súplica.
JAH, si mirares a los pecados, ¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse?
Pero en ti hay perdón, Para que seas reverenciado.

Reflexión

Este es el clamor  desesperado de  alguien que reconoce que es pecador...

De alguien que  reconoce que no sera escuchado por sus  obras buenas, por su  santidad o su  perfeccion.

Por cuantos todos  pecamos, dice  Romanos, todos  estamos destituidos  de la gloria del Señor.

Si el Señor mirare  nuestros pecados ya  nos habria consumido.

Por las misericordias del Señor no hemos sido consumidos, dice  Lamentaciones.

Clamemos por perdon  y misericordia para  nuestra nacion...

Para que el Señor no  mire las iniquidades y las maldades - y nos  perdone y nos bendiga con un presidente  temeroso de Dios.

Clamemos por perdon  en nuestros hogares.

Que el Señor nos  conceda la bendicion  de orar como el publicano: Ten piedad de mi, que soy pecador.

Al corazon contricto y humillado el Señor no desprecia.

Acerquemonos  confiadamente al trono  de la gracia, para hallar oportuno socorro.

El perdon trae libertad...

Restaura nuestra  relacion con el Señor y con el projimo.

El perdon nos abre las  puertas del cielo.

Nos lleva a vivir en paz y en bendicion.

Mediante la confesion y el perdon es que disfrutamos de  comunion profunda  con el Señor.

Si confesamos  nuestros pecados, El es fiel y justo para  perdonar los pecados y limpiarnos de toda maldad. (1 Juan 1:9)

Pr. Ruben Darío Ramírez