Reflexiones Pastorales

Salmos 116:16-19

Salmos 116:16-19 (RV60)

16 Oh Jehová, ciertamente yo soy tu siervo, Siervo tuyo soy, hijo de tu sierva; Tú has roto mis prisiones.
17 Te ofreceré sacrificio de alabanza, E invocaré el nombre de Jehová.
18 A Jehová pagaré ahora mis votos Delante de todo su pueblo,
19 En los atrios de la casa de Jehová, En medio de ti, oh Jerusalén. Aleluya.

Reflexión

¿Te ha liberado el Señor?

¿Ha roto tus prisiones?

¿Ha perdonado tus  pecados?

¿Te ha sacado de tierra  de esclavitud?

¿Te ha extendido gracia, amor y misericordia?

¿Cómo has respondido a tanto amor a tanta gracia?

Unos leprosos fueron sanados por Jesus, el Señor los sanó y los liberó de tanta verguenza y aflicción.

¿Recuerdas que hicierón?  

La ingratitud es una lepra terrible.

El ingrato traiciona.

Eso hizo Judas con Jesus despues de haberle lavado los pies.

El ingrato no da, no sirve, no bendice en gratitud.

El ingrato piensa que todo lo que tiene lo merece o se lo ha ganado.

Ojala no olvides al Señor y a los que te han bendecido.

Recuerda tus padres, amigos, aquellos que sembraron en tu vida semillas de oracion y Palabra, seguro las sembraron con lagrimas.

Ante todo adora y sirve al Señor, paga tus promesas que hiciste cuando estabas postrado.

Que tu respuesta al Señor sea adoracion, servicio y dar lo mejor  de tu vida a El.

El que es agradecido con el Señor es agradecido con el hermano.

Pr. Ruben Darío Ramírez