Reflexiones Pastorales

Salmos 144:1-2

Salmos 144:1-2 (RV60)

144  Bendito sea Jehová, mi roca, Quien adiestra mis manos para la batalla, Y mis dedos para la guerra;
Misericordia mía y mi castillo, Fortaleza mía y mi libertador, Escudo mío, en quien he confiado; El que sujeta a mi pueblo debajo de mí.

Reflexión

Nota todos los "mis" que David usó para referirse al Señor.

El Señor fue su fortaleza...

Su castillo...

Su roca...

Su refugio...

Su libertador...

Su escudo...

Su adiestrador para el  combate...

El que lo puso en autoridad.

¿Cómo el Señor llegó a significar todo esto para el rey David?

David cultivó un corazon para Dios.

David amó al Señor y llegó a ser Su amado.

David fue un adorador del Señor.

El no adoró otros dioses.

David en su fragilidad humana, como  pecador, siempre  reconoció que era  pecador y que necesitaba de Su gracia y misericordia.

¿Quién es el Señor para tu vida?

¿Un cajero automático que solo te da dinero?

¿Una ambulancia que  solo corre cuando  estás en crisis?

¿Has cultivado una relacion de amor con el Señor?

¿Lo amas sobre todas las cosas?

¿Quién es el Señor para ti?

Pr. Ruben Darío Ramírez