Reflexiones Pastorales

Salmos 103:13-14

Salmos 103:13-14 (RV60)

13 Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen.
14 Porque él conoce nuestra condición; Se acuerda de que somos polvo.

Reflexión

Gracias al Señor por  ese carácter de amor y de misericordia.

El Señor es Padre.

Pero no como los  padres que conocemos, los terrenales.

Los padres de la tierra  no tenemos compasión y misericordia, el Señor  sí las tiene.

Fallamos y caemos - el Señor no falla.

Nos enojamos y guardamos rencor y resentimiento - el Señor no: Su corazón  es limpio.

Nos olvidamos que  nuestros hijos son  humanos, caen,  luchan, y fallan - El Señor no se olvida.

El se acuerda del  material que somos   hechos: puro barro.

Somos vasos de barro  frágiles.

No somos de diamante  ni de oro.

Todos necesitamos  mirar al Padre...

Buscar el abrazo del Padre...

Correr a Sus brazos  como el hijo prodigo.

El no nos rechaza, no  mantiene enojado, no guarda rencor.  

El se acuerda de nuestra condición de polvo.

El que aprendió a recibir el amor del Padre, la gracia y la  misericordia del Padre, las extiende a otros  vasos de barro que son como el.

Ministramos a otros a partir del amor que disfrutamos con el  Padre eterno.

Corramos a abrazar, amar y bendecir a otros, porque de la gracia, amor y misericordia que recibimos del Padre, de esa daremos.

Hoy, corramos a abrazar a los que vienen al Encuentro: vasos frágiles de barro que necesitan el amor del Padre.

El Padre eterno hoy  nos espera en el Encuentro, saldrá  corriendo a recibir a los  hijos prodigos.

Pr. Ruben Darío Ramírez