Reflexiones Pastorales

Salmo 1:1-3

Salmos 1:1-3Reina-Valera 1960 (RVR1960)

1  Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;

Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.

Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.

Reflexión

El Señor compara nuestras vidas con árboles, o somos árboles fructíferos o somos árboles secos.

Todo depende del lugar donde estamos plantados, todo depende de los consejeros que tenemos y de las fuentes de las cuales nos alimentamos.

¿Cómo se compara el árbol de tu vida? ¿Está seco? ¿Sin vitalidad? ¿Sin fruto o es un árbol que dio fruto todo el año pasado?

Frutos de amor...

Frutos de bondad...

Frutos de misericordia...

Frutos de servicio...

Frutos de paz...
 
Frutos de generosidad...

Frutos de labios que  adoraron Su nombre y llevaron a muchos al conocimiento de Cristo?  

Esos frutos se dan cuando la semilla de la palabra cae en buen terreno.

No en terrenos duros:  meros religiosos que se entusiasman por momentos...

No en terrenos llenos de espinos: los afanados que no tienen tiempo para meditar ni escuchar el consejo de la Palabra, por los afanes de este  mundo y la búsqueda de riquezas.

La ruta para dar fruto todo el tiempo, el Señor la traza: cuida y selecciona tus consejeros.

Ama, medita y  encuentra deleite en la Palabra.

Cuida el lugar, el terreno, donde estas plantado.

Examina el terreno de tu corazón donde la semilla llega.

Pr. Ruben Darío Ramírez