Reflexiones Pastorales

Mateo 2:1-2

Mateo 2:1-2 (RV60)

1  Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,
diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.

Reflexión

La estrella jugó un papel importante en los sabios de Oriente:  su misión fue guiarlos al pesebre para alli encontrarse con Jesus.

No guiarlos a seguir la estrella mismo, sino guiarlos a tener un encuentro con Jesús.

Las estrellas representan el pueblo  del Señor, y especialmente los  guias espirituales, los maestros de la  Palabra.

El Señor le dijo a Abraham que levantara los ojos al cielo, que contara las estrellas, pues así  seria su descendencia.

Daniel 12 dice que los que enseñan la Palabra a la multitud, responderán como las estrellas a perpetua eternidad.

Este mundo también  sigue estrellas,  estrellas que nos llevan  a seguirlos a ellos.

Son estrellas con luces  artificiales, estrellas  fugaces, estrellas que  llevan a una oscuridad eterna.

¿Qué estrellas son las que te guían y las que sigues?

¿Tus padres? ¿Tus amigos? ¿Qué maestros sigues?

¿Son estrellas que te guian y te llevan a conocer a Jesús?

¿Son estrellas que te llevan a vivir una vida de adoración y postración a Él?

¿Son estrellas que te llevan a que entregues  lo mejor de tu vida a Él?

¿Tus guías espirituales  te abren las Escrituras?

¿Te ayudan a entender mejor la Palabra?

¿Eres guía para otros?

¿Influencia de luz para otros?

¿A cuántos has llevado  en este año a que conozcan a Jesús?

¿Cuántos hoy ves  postrados ante el pesebre, porque los  guiaste a conocer a  Jesús?

¿Qué estrellas sigues?

¿Son amistades que solo te encaminan a seguirlos a ellos, o  estrellas que te han inspirado a seguir a Jesús?

¿A amarlo? ¿A adorarlo? ¿A servirle y dar lo mejor de tus tesoros a Él?

Recuerda esa estrella  que te enseño, te guío  y te acompaño al pesebre en este año, y  dale gracias al Señor y a esa estrella por  haberte guiado bien, por las buenas enseñanzas de la Palabra que has recibido.

Si has sido guiado bien, y has sido bien instruido en este año, honra esa estrella y dale gracias al Señor.

Si Dios te ha usado  para guiar a muchos al pesebre, dale gracias a El por dejarte ser una buena influencia para otros.

Hay recompensa para  esas estrellas que no se ven ni reciben aplausos ni reconocimientos.

Esos que nos han enseñado y guiado sin esperar recompensas.

Hay una promesa hermosa: "Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad." (Daniel 12:3)

Pr. Ruben Darío Ramírez