Reflexiones Pastorales

Mateo 2:10-11

Mateo 2:10-11 (RV60)

10 Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.
11 Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.

Reflexión

David dijo: No ofreceré sacrificio al Señor que no me cueste.

El Señor dijo: Nadie se presentará delante de Mi con las manos vacías.

Los sabios de Oriente entendieron que se presentaban delante de un Rey y por eso no se presentaron con las manos vacías.

¿Has pensado en un regalo para el Señor?

Los regalos se piensan de acuerdo a quien se los va a dar.

Ellos trajeron un regalo para un rey: Oro...

Un regalo para un sacerdote: Incienso...

Un regalo para los muertos: Mirra.

Jesús es Rey... Es Sumo Sacerdote...

Y es El que nació para morir.

¿Cuál es tu regalo para  el Señor en esta Navidad?

¿Qué guardas en tus tesoros que retienes, y Le pertenece a El?

¿Cómo esta el Alfolid de la casa del Señor?

¿Has traído oro, tus diezmos, ofrendas y  primicias?

¿Cómo esta el Altar? ¿Has traído oración, incienso y adoración para El?

¿Cómo esta el Altar de sacrificio? ¿Has venido a ofrecer mirra? ¿Muerte, entrega, sacrificio, obediencia?

Acércate a Jesús, al Niño para traer tus tesoros.

El es el Rey, tu  Sacerdote y quien vino a dar Su vida para salvarte.

¿Cómo podré pagar semejante amor y entrega?

¿Con qué me presentaré?... dijo el profeta?

¿Cómo pagaré a Jehová por todos Sus beneficios?... dijo el salmista.

Esas son buenas  preguntas, y no qué me dará y me traerá en esta Navidad...

Pr. Ruben Darío Ramírez